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El seguro del coche de alquiler en España, explicado sin letra pequeña

Qué cubre el seguro obligatorio, qué es la franquicia, qué añade el todo riesgo y qué queda siempre fuera al alquilar coche en España.

Todo coche de alquiler en España lleva incluido por ley el seguro obligatorio de responsabilidad civil, que cubre los daños que causes a otros pero nunca los del coche que conduces. De los daños del propio vehículo respondes tú hasta un tope llamado franquicia, y ese tope solo baja o desaparece si contratas una cobertura adicional.

Lo demás es letra pequeña: qué entra en esa cobertura ampliada, qué piezas del coche quedan fuera pase lo que pase y qué ocurre con la fianza que te bloquean en la tarjeta. Aquí va todo ordenado, con la vista puesta en lo que de verdad acaba en discusión en el mostrador cuando devuelves el coche.

Puntos clave
  • El seguro obligatorio solo responde frente a terceros: los daños del coche que conduces no entran.
  • La franquicia es el importe máximo que la empresa puede reclamarte por los daños del vehículo.
  • Fianza y franquicia no son lo mismo: la fianza es un bloqueo en tu tarjeta de crédito.
  • Bajos, lunas, ruedas, techo, retrovisores y llaves suelen quedar excluidos incluso del llamado todo riesgo.
  • Las fotos con fecha al recoger y al devolver son tu mejor prueba si después aparece un daño.

Qué cubre el seguro que ya va incluido por ley

Cualquier vehículo matriculado en España circula con el seguro obligatorio del automóvil, y las empresas de alquiler suelen sumarle una responsabilidad civil complementaria. Ese paquete responde de lo que le hagas a los demás: otro coche, una farola, el muro de una finca, las lesiones de un tercero. Y ahí termina. El coche que conduces, el que figura en el contrato que has firmado, no está cubierto por esa póliza, y esa confusión es la que más cara sale en el mostrador.

  • Cubre los daños materiales que causes a otros vehículos y a bienes ajenos, desde un contenedor hasta una valla.
  • Cubre las lesiones de terceros, incluidos los ocupantes de tu propio coche.
  • No cubre los daños del vehículo alquilado, ni siquiera en un golpe en el que no haya nadie más implicado.
  • No cubre el robo del coche ni de los objetos que lleves dentro.

La franquicia: el tope del que respondes tú

La franquicia es la parte del daño que asumes tú antes de que entre la cobertura de la empresa. Funciona como un tope: si el coche vuelve con un golpe, la agencia te reclama el coste de la reparación hasta ese límite, y de ahí para arriba responde su seguro. En los contratos redactados en inglés aparece como excess o deductible, y en los formularios del mostrador como CDW, las siglas de la renuncia parcial a reclamarte los daños por colisión.

Hay dos matices que casi nadie explica. El primero: esa renuncia es parcial, es decir, la empresa renuncia a lo que supere la franquicia, no a la franquicia. El segundo: la franquicia no es igual para todos los vehículos. Una furgoneta, un monovolumen de siete plazas o una autocaravana tienen una franquicia más alta que un utilitario pequeño, y bastantes agencias aplican una franquicia distinta para el robo y para los daños.

La fianza no es la franquicia

Al recoger el coche te bloquean una cantidad en la tarjeta de crédito del conductor principal. Eso es la fianza, o depósito, y funciona como garantía: no es un cobro, es una retención que se libera al devolver el vehículo, aunque puede tardar unos días en volver a verse en el saldo disponible. Suele coincidir con la franquicia o ser algo mayor si el depósito de combustible va incluido. Conviene saber que muchas oficinas no aceptan tarjetas de débito ni prepago para esa retención y que la tarjeta debe estar a nombre de quien va a conducir: es uno de los motivos más frecuentes de alquileres que se caen en el mostrador del aeropuerto.

Qué añade una cobertura a todo riesgo

Lo que en España se anuncia como todo riesgo o cobertura sin franquicia es, casi siempre, una de estas dos cosas: un producto de la propia agencia que reduce o elimina el importe que pueden reclamarte, o un seguro de reembolso de franquicia contratado aparte, que te devuelve después lo que la agencia ya te ha cobrado. La diferencia importa. Con el primero no adelantas nada; con el segundo pagas primero y reclamas después, con las facturas y el parte de daños en la mano. La tabla resume qué entra en cada nivel.

ConceptoSeguro obligatorio incluidoCobertura de daños con franquiciaCobertura ampliada sin franquicia
Daños a otros coches, personas o bienesSí, siempre
Golpes y abolladuras del coche alquiladoNoSí, pero respondes hasta la franquiciaSí, sin cantidad a tu cargo o casi
Robo del vehículoNoSolo si se añade la cobertura de roboSí, según lo que diga el contrato
Lunas, ruedas, bajos y techoNoCasi nuncaSolo si el contrato lo dice expresamente
Pérdida o rotura de las llavesNoNoSolo con una extensión específica
Fianza bloqueada en la tarjetaSí, la máxima del contratoSí, reducidaReducida o sin bloqueo, según la agencia
Multas de tráfico y peajesNoNoNo

Lo que casi nunca entra, ni con la cobertura más amplia

Aquí está la letra pequeña de verdad. La mayoría de las coberturas ampliadas excluyen justo las piezas que más se dañan en un viaje normal, precisamente porque son las que más se dañan. Léelo antes de firmar y pide en el mostrador que te lo señalen en el contrato.

  • Los bajos del coche y el cárter: el bordillo alto de un casco antiguo o una pista sin asfaltar camino de una cala bastan para que aparezca el golpe.
  • Las lunas y los cristales, incluido el parabrisas y, en muchos contratos, el techo panorámico.
  • Los neumáticos y las llantas: pinchazos, cortes y roces al aparcar en batería.
  • El techo del vehículo, que suele excluirse junto con los bajos por ser zonas de peritaje difícil.
  • Los retrovisores, sobre todo en calles estrechas y en garajes de fincas antiguas.
  • Las llaves: pérdida, rotura o dejarlas dentro del coche; la segunda llave casi nunca viaja contigo.
  • El error de combustible, es decir, repostar gasolina en un diésel o al revés.
  • Los daños causados fuera de una vía asfaltada o por un conductor que no figura en el contrato.
  • Cualquier daño con alcohol o drogas de por medio, y la limpieza extraordinaria del interior.

Multas, peajes y zonas de bajas emisiones

Ninguna cobertura, por amplia que sea, paga una multa: la agencia identifica al conductor ante la administración y suele cobrar además una gestión por tramitarla. Para turismos, los límites son 120 km/h en autopista y autovía y 90 km/h en carretera convencional fuera de poblado; en vía urbana, 50 km/h en vías de dos o más carriles por sentido, 30 km/h en vías de un único carril por sentido y 20 km/h en plataforma única compartida con peatones. La tasa de alcohol es de 0,5 g/L en sangre, equivalente a 0,25 mg/L en aire espirado, y baja a 0,3 g/L en sangre y 0,15 mg/L en aire espirado para conductores noveles con menos de dos años de carné y para profesionales. Muchas autopistas de peaje llevan el prefijo AP y se pagan con tarjeta o con telepeaje VIA-T, mientras que otras vías de alta capacidad con prefijo A son gratuitas. Y varias ciudades tienen ZBE, zonas de bajas emisiones, que restringen la entrada según la etiqueta ambiental de la DGT. Las normas y la lista de ciudades cambian con frecuencia, así que comprueba qué etiqueta lleva el coche y consulta la web de la DGT y la del ayuntamiento de destino antes de viajar.

Cómo recoger y devolver el coche sin sorpresas

  1. 1Antes de firmar, repasa el parte de estado del vehículo y exige que cada arañazo que veas figure en él, por pequeño que sea.
  2. 2Da una vuelta completa al coche grabando con el móvil: bajos, llantas, lunas, techo, retrovisores y maletero, con la fecha activada en la cámara.
  3. 3Comprueba que el chaleco reflectante de alta visibilidad esté accesible desde el habitáculo y no en el maletero, y pregunta qué sistema de preseñalización de emergencia lleva el coche: en España está en transición, así que consulta la DGT antes de salir.
  4. 4Fotografía el cuentakilómetros y el nivel de combustible, y confirma qué política de repostaje se te aplica.
  5. 5Pregunta expresamente qué franquicia queda tras la cobertura que has contratado y qué piezas están excluidas; que te lo señalen en el contrato.
  6. 6Al devolver, repite exactamente las mismas imágenes. Si entregas fuera de horario en un parking de aeropuerto, graba el coche aparcado, la plaza y el buzón donde dejas las llaves.
  7. 7Guarda contrato, fotos y recibo hasta que la fianza se haya liberado y haya pasado un tiempo prudencial.

Si te reclaman un daño al devolver el coche

Que aparezca un cargo días o semanas después es más común de lo que parece, y no siempre está justificado. La clave es que quien reclama debe poder probar que el daño se produjo durante tu alquiler, y tus fotos con fecha son exactamente la prueba en sentido contrario.

  1. 1Pide por escrito el detalle del daño: pieza afectada, presupuesto o factura de reparación y fotografías.
  2. 2Compáralo con tus imágenes de la recogida y de la devolución, y responde por escrito señalando las diferencias.
  3. 3Si hubo otro vehículo implicado, el parte amistoso de accidente es la prueba que reparte responsabilidades; sin parte ni atestado, lo habitual es que la reclamación recaiga sobre ti.
  4. 4Solicita la hoja de reclamaciones en la propia oficina: en España las empresas están obligadas a tenerla a disposición del cliente.
  5. 5Envía la reclamación al servicio de atención al cliente y conserva el acuse de recibo.
  6. 6Si no hay acuerdo, acude a la junta arbitral de consumo o a la oficina municipal de información al consumidor de la localidad.

Cómo encaja DRIVO en todo esto

DRIVO es un marketplace europeo para alquilar vehículos directamente a agencias independientes y locales de confianza, y también a particulares. La idea de fondo es que no haya sorpresas en el mostrador. Ves el precio completo antes de pagar, con la comisión de servicio de DRIVO como línea propia, que se devuelve si cancelas gratis o si cancela la agencia; ves la fianza y lo que incluye el alquiler antes de reservar; la confirmación es inmediata; y puedes cancelar gratis hasta 48 horas antes de la recogida. Si prefieres rebajar la franquicia, hay una protección total opcional que se añade al pagar. El soporte está en cinco idiomas, por WhatsApp y desde la propia aplicación. Más allá del turismo hay furgonetas, autocaravanas y campers donde la oferta local lo permite.

¿Se puede alquilar un coche en España sin franquicia?

Sin franquicia del todo, rara vez. Lo habitual es reducirla a cero con una cobertura ampliada de la propia agencia, o recuperarla después con un seguro de reembolso. Aun así, revisa siempre las exclusiones: bajos, lunas, ruedas y llaves suelen quedar fuera incluso en la modalidad más completa.

¿Me vale el seguro que incluye mi tarjeta de crédito?

Algunas tarjetas premium incluyen una cobertura que reembolsa la franquicia si pagas el alquiler con ellas. Es un reembolso, no una renuncia: la agencia te cobra igual y tú reclamas después a tu banco con el contrato, el parte de daños y la factura. Confirma las condiciones con tu entidad antes del viaje, porque suelen excluir furgonetas y estancias largas.

¿Qué hago si tengo un accidente con un coche de alquiler?

Rellena el parte amistoso con el otro conductor, haz fotos de la escena y avisa a la empresa de alquiler cuanto antes, por el teléfono que figura en el contrato. Si hay heridos, llama al número de emergencias y espera a la Guardia Civil de Tráfico o a la policía local para que levanten atestado. Sin parte, la agencia difícilmente podrá activar su seguro.

¿El seguro cubre a un segundo conductor?

Solo si figura en el contrato. Un conductor no declarado deja el alquiler sin cobertura de daños, y la empresa puede reclamarte la reparación completa aunque hubieras contratado la protección más amplia. El segundo conductor se añade en el mostrador, con su carné delante.

¿Pueden cobrarme un daño semanas después de devolver el coche?

Pueden intentarlo, porque conservan los datos de tu tarjeta. Lo que no pueden es cobrarte sin acreditar que el daño se produjo durante tu alquiler. Pide la documentación, contesta por escrito y, si el cargo ya se ha hecho y lo consideras indebido, consúltalo con tu banco y presenta una reclamación de consumo.